En España hay 21,6 millones de viviendas aseguradas; el 79,5 % del total, según la Memoria Social del Seguro 2024 de UNESPA. Esto nos indica que contratar una póliza de hogar es un movimiento habitual entre la mayoría de propietarios e inquilinos, aunque no siempre estamos seguros de qué protege exactamente ese contrato cuando llega el momento de declarar un siniestro.
Algunas de las dudas más frecuentes en este sentido giran en torno al continente y el contenido, dos conceptos aparentemente sencillos que se complican a la hora de aplicarlos: elementos como un horno encastrado en la cocina, el parquet que has instalado en la última reforma de la vivienda o los armarios empotrados de tu dormitorio, ¿se consideran continentes o contenido?.
A continuación aclaramos dudas al respecto y explicamos cómo calcular el valor de cada capital y quién debe asegurar cada elemento.
¿Qué es el continente de un seguro de hogar?
Una definición muy casual que a veces damos las aseguradoras para que se entienda es que el continente comprende todos aquellos elementos que permanecerían en tu vivienda si pudieras ponerla boca abajo. La propia estructura fija del inmueble y todo lo que está anclado a ella. Para entenderlo mejor, este listado comprende algunos de los principales continentes en una póliza del seguro de hogar:
- Estructura de la vivienda: paredes, suelos, techos y cimientos.
- Revestimientos y acabados: pintura, alicatados, parquet o molduras.
- Instalaciones de suministros: cableado eléctrico, tuberías de agua y gas, calefacción y aire acondicionado por conductos.
- Elementos de cierre y apertura: puertas, ventanas, persianas y toldos anclados a la fachada.
- Elementos de obra: como la encimera o armarios empotrados.
- Elementos exteriores: garaje en viviendas unifamiliares, piscina, jardín, vallado y placas solares fijadas a la cubierta.
Por otro lado, conviene hacer un apunte importante con respecto a las comunidades de propietarios, ya que las zonas comunes corren a cargo del seguro de la comunidad, mientras que el propietario particular debe asegurar el continente exclusivo de su vivienda.
¿Qué es el contenido de un seguro de hogar?
El contenido en un seguro de hogar engloba todos los bienes que contiene tu vivienda, como muebles, electrodomésticos, tecnología, joyas y, en definitiva, cualquier elemento que trasladarías en una mudanza. Estos son algunos ejemplos de lo que calificamos como contenido en un seguro de hogar:
- Mobiliario: sofás, camas, mesas, armarios no empotrados.
- Electrodomésticos de libre instalación: frigorífico, lavadora, lavavajillas o microondas que no están anclados a la estructura. Incluso aunque estén integrados en la cocina o fijados a muebles instalados de forma permanente.
- Aparatos electrónicos: televisores, ordenadores, videoconsolas.
- Enseres domésticos: ropa, menaje, libros y objetos personales.
- Objetos de valor: joyas, obras de arte, colecciones o equipos de alta gama.
Los objetos especialmente valiosos como joyas o relojes de alta gama suelen tener un tratamiento diferente dentro de la póliza. Aunque estén incluidos dentro del contenido de la vivienda, hay un límite específico porque su valor puede ser muy superior al del resto de bienes habituales.
Por ejemplo, imagina que tienes asegurado un contenido de 50.000 € y guardas en casa un reloj valorado en 8.000 €. Aunque el resto de tus pertenencias estén correctamente cubiertas, la indemnización por ese reloj podría estar limitada si no ha sido declarado previamente en la póliza.
Por eso, es recomendable incluirlos expresamente al contratar el seguro y contratar una cobertura específica que tienen los seguros de hogar.
Diferencia entre continente y contenido: los casos que generan dudas
Ya hemos explicado qué es continente y contenido con algunos ejemplos que esperamos te lo hayan aclarado. No obstante, hay elementos que generan dudas porque, aunque a simple vista parecen formar parte de la estructura, no están considerados como tales.
Analizamos los casos que más incertidumbre crean:
| Elemento | Qué es | Por qué |
| Encimera | Continente | Está fijada a los muebles de cocina y su sustitución implica obra. |
| Horno o vitrocerámica encastrados | Contenido | El mobiliario de cocina es un bien equipable. Aunque esté atornillado a la pared, sigue siendo un mueble. Puede desmontarse y sustituirse sin afectar a la estructura del edificio. Y su valor depende mucho del diseño, acabados y equipamiento elegido. |
| Frigorífico o lavavajillas panelados | Contenido | Aunque llevan un panel a juego con la cocina, el aparato no está anclado a la estructura: se puede retirar sin obra. |
| Electrodomésticos de libre instalación | Contenido | Se enchufan y se retiran sin necesidad de obra alguna. |
| Campana extractora | Continente | Suele ir atornillada y conectada a un conducto de ventilación fijo. |
| Armario empotrado | Continente | Ocupa un hueco construido y forma parte de la carpintería de la vivienda. |
| Otro tipo de armarios | Contenido | Es un mueble independiente que se traslada en una mudanza. |
| Parquet o tarima | Continente | Está clavado o pegado al suelo y forma parte del acabado. |
| Alfombras | Contenido | No están fijas: se enrollan y se llevan. |
| Aire por conductos o split fijado | Continente | Es una instalación anclada a la pared y conectada a conductos fijos. |
| Aparato portátil (aire, calefactor…) | Contenido | Se desconecta y se traslada sin ninguna obra. |
| Toldos y persianas | Continente | Están anclados a la fachada o al hueco de la ventana. |
| Sanitarios y mampara | Continente | Forman parte de las instalaciones fijas del baño. |
| Lámparas de pie o sobremesa | Contenido | No están fijas: se desconectan y se llevan. |
| Placas solares instaladas | Continente | Es una instalación anclada de forma fija a la cubierta. |
| Joyas y objetos de valor | Contenido | Son bienes muebles, sujetos a un límite de indemnización propio y a obligación de declaración. |
A nivel práctico, el resultado de esta clasificación con respecto a la póliza es el siguiente: cuando se hace una reforma en la cocina o se instalan placas solares, lo que sube es el valor del continente y no del contenido, por lo que es importante actualizar el capital asegurado si se ejecutan este tipo de obras.
En última instancia, el reparto exacto entre continente y contenido, es algo con lo que te ayudará tu agente de seguros, por lo que puedes preguntarnos directamente.
¿Cómo se calcula el valor del continente?
En estas pólizas el continente se valora por el coste de reconstrucción de la vivienda, no por su precio de compra o su valor de mercado. La ubicación del inmueble y el suelo sobre el que está construido no forman parte de este cálculo porque no desaparecen en caso de siniestro.
Por lo general, asegurar por el valor de mercado suele derivar en sobreseguro: se paga una prima calculada sobre el capital del suelo y su revalorización en el mercado, una cantidad que nunca llegará a indemnizarse, porque en caso de un siniestro total la reconstrucción no tendría ese coste, además podrían entrar según qué casos el Consorcio de Compensación de Seguros.
La fórmula de referencia para calcular el valor del continente consiste en multiplicar los metros cuadrados construidos por el coste de reconstrucción por metro cuadrado, un precio que varía en función de la tipología del inmueble así como las calidades, los elementos especiales y las reformas que se han practicado sobre la vivienda.
El riesgo de no hacer este cálculo correctamente reside en pagar de más en la propia póliza, pero también en lo que conocemos como infraseguro, que ocurre cuando el capital declarado es inferior al valor real del continente. ¿Cómo se calcula el valor del contenido?
Por su parte, el contenido se valora por lo que conocemos como criterio de reposición a nuevo, es decir, lo que costaría volver a comprar cada uno de los bienes en las mismas condiciones, no su precio de compra original ni su valor de segunda mano.
La forma más habitual para saber el capital es hacer inventario habitación por habitación, con fotos y facturas que se recomienda guardar fuera de casa, de modo que estén seguras en caso de siniestro.
Aunque no es así por norma, sí hay una referencia orientativa que suele situar el valor del contenido entre un 30% y un 40% del valor del continente. Se trata de una convención de mercado útil para hacer una primera estimación, si bien debe contrastarse con el inventario real, especialmente en viviendas con electrodomésticos de alta gama y un gran equipamiento tecnológico. Recuerda lo que hemos dicho antes de tratar los objetos de valor –como joyas o arte–, aparte del resto del contenido y declararlos expresamente con su propio capital.
¿Cómo influyen el continente y el contenido en el precio de tu seguro?
El cálculo de la prima se basa en la suma de los capitales del continente y el contenido: a mayor capital asegurado, mayor es el riesgo que asume la compañía y, por tanto, mayor es el precio de la póliza de hogar.
A partir de aquí entran en juego otros factores como la ubicación del inmueble, su antigüedad, las medidas de seguridad instaladas o si se escogen franquicias o coberturas de protección adicionales.
En cualquier caso, conviene tener en cuenta que declarar un capital más bajo del real no es un ahorro, sino una factura aplazada que, en caso de siniestro, podría suponer la reducción de la indemnización por infraseguro.
¿Quién debe asegurar el continente y quién el contenido?
La respuesta a esta pregunta depende del uso que hagas de la vivienda. Uno de los ejemplos más habituales es el de los propietarios que habitan el inmueble, en cuyo caso tienen que asegurar tanto el continente como el contenido mediante un seguro de hogar común.
En cambio, si eres propietario y alquilas la vivienda todo el año, eres responsable de asegurar el continente y, en caso de alquilar el piso amueblado, también el contenido. Existen pólizas pensadas para este perfil de asegurado, con coberturas adicionales como la protección frente al impago del alquiler. Para propietarios que alquilan por temporadas o mediante plataformas como Airbnb, los riesgos son distintos, por lo que conviene contratar un seguro adaptado como el de alquiler vacacional.
Por otra parte, si eres inquilino de una vivienda en alquiler no te corresponde asegurar el continente, pero sí es recomendable que asegures tu propio contenido, hay compañías que de esta forma no aseguran la Responsabilidad Civil frente a daños a terceros, pero con nuestra póliza sí es posible. En edificios, parte del continente queda cubierto por el seguro de la comunidad de propietarios, algo que no te exime de asegurar el continente de tu propio inmueble.
Además, en inmuebles hipotecados, el hecho de contar con un préstamo con garantía hipotecaria implica, por ley, la contratación de un seguro como te explicamos en este artículo.
Por qué merece la pena revisar bien tu póliza
Según datos de UNESPA, el seguro resuelve un percance en una vivienda, comercio, comunidad o industria cada dos segundos. En 2024 se registraron en torno a 8,4 millones de siniestros solo en viviendas, con un coste para las aseguradoras de 3.246 millones de euros.
La posibilidad de necesitar un seguro para cubrir los daños de un siniestro está ahí, por eso desde Occident te recomendamos, no solo que contrates la póliza de hogar, sino que revises los capitales para el continente y el contenido cuando hagas reformas, instales nuevos electrodomésticos o incorpores bienes de valor, evitando errores como el infraseguro o el sobreseguro que hemos comentado. Calcula aquí el precio de tu seguro y escoge la mejor opción para tu vivienda.
Preguntas frecuentes sobre diferencia entre continente y contenido
¿Cubre mi seguro de hogar los daños por una inundación extraordinaria o un terremoto?
Los llamados riesgos extraordinarios, como terremotos, inundaciones atípicas o actos de terrorismo, entre otros, no están cubiertos automáticamente en el continente ni en el contenido, sino que corren a cargo del Consorcio de Compensación de Seguros, un organismo público, que indemnizará los daños siempre y cuando la vivienda cuente con una póliza de hogar en vigor.
¿Es obligatorio asegurar tanto el continente como el contenido?
No existe una obligación legal de asegurar el continente y el contenido, ya que esto es algo que depende de cada caso y, fundamentalmente, del uso que hagas de la vivienda, tal como puedes consultar a lo largo de este artículo, más concretamente en la sección dedicada a quién debe asegurar el continente y quién el contenido.
¿El garaje y el trastero forman parte del continente?
Como norma general, el garaje y el trastero forman parte del continente cuando son anejos fijos de tu vivienda y están declarados en la póliza. Sin embargo, no todos los casos se tratan igual, ya que mientras los garajes cerrados forman parte del continente, las plazas de aparcamiento en edificios comunitarios pueden variar su tratamiento en la póliza, por lo que debe consultarse en cada caso particular.
¿Cada cuánto debería revisar el valor asegurado de mi continente y contenido?
Deberías revisarlo, por ejemplo, al renovar la póliza y, sobre todo, cada vez que se producen cambios en una vivienda. Reformas, instalación de placas solares, compra de equipamiento tecnológico de valor o incorporación de bienes de valor especial, son situaciones que requieren la revisión de la póliza para mantenerla actualizada y evitar el infraseguro y el sobreseguro.