Los leucocitos, también conocidos como glóbulos blancos, son una parte esencial del sistema inmunitario y su recuento forma parte de cualquier hemograma. Saber cuáles son los valores normales de leucocitos ayuda a interpretar mejor una analítica, aunque siempre debe hacerse junto con el resto de parámetros y la valoración médica. En esta guía encontrarás una tabla de referencia, las posibles causas de tener los leucocitos altos o bajos y cuándo conviene consultar con un profesional.
¿Cuáles son los valores normales de leucocitos?
Si alguna vez has recibido una analítica y has visto que tus leucocitos aparecen marcados en rojo, es normal que te preguntes qué significa. ¿Están demasiado altos? ¿Son demasiado bajos? ¿Es algo de lo que deberías preocuparte?
La respuesta no depende únicamente de una cifra. Los valores de leucocitos cambian con la edad y, además, hay que tener en cuenta qué tipo de glóbulo blanco está alterado, el resto de parámetros del hemograma y, por supuesto, cómo te encuentras.
Los leucocitos son las células de la sangre que participan en la defensa de tu organismo. Cuando te haces un hemograma, uno de los datos que aparece es el número total de leucocitos.
Como referencia general, el manual oficial de pegrado de hematología de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), el intervalo de leucocitos en adultos se sitúa en torno a 4-11 × 10⁹/L, es decir, aproximadamente 4.000-11.000 leucocitos por microlitro (µL).
Ahora bien, no existe una única cifra que sirva para todas las personas. En los niños, por ejemplo, los valores normales son diferentes.
Por eso, si estás revisando tu analítica, fíjate primero en el intervalo de referencia que aparece en el propio informe. La tabla que encontrarás a continuación sirve como orientación, pero, por supuesto, en ningún caso sustituye a la valoración de un profesional sanitario.
Tabla de valores normales de leucocitos
Estos son valores orientativos recogidos en material de referencia de la SEHH:
| Edad | Valores orientativos de leucocitos |
| Recién nacido | 10-24 × 10⁹/L |
| 1 año | 6-18 × 10⁹/L |
| 4-7 años | 5-15 × 10⁹/L |
| 8-12 años | 4,5-13,5 × 10⁹/L |
| Adultos | 4-11 × 10⁹/L |
Los valores de referencia pueden variar según el laboratorio y el método utilizado. Además, la SEHH recoge intervalos más detallados para diferentes edades pediátricas, por lo que no conviene aplicar directamente el rango de un adulto a un niño.
¿Y existen valores diferentes para hombres y mujeres? En el recuento total de leucocitos, las referencias generales no suelen establecer una diferencia relevante por sexo. Por eso, en la práctica, es más importante fijarse en la edad y en el intervalo de referencia concreto de tu laboratorio.
¿Qué son los leucocitos y cuál es su función?
Los leucocitos, o glóbulos blancos, son células que forman parte de tu sistema inmunitario. Su función principal es ayudar a defender el organismo frente a diferentes amenazas, como determinados microorganismos, y participar en procesos inflamatorios e inmunitarios.
Pero hay algo que debes tener en cuenta, no todos los leucocitos son iguales. Cuando en tu hemograma aparece el número total de glóbulos blancos, esa cifra reúne diferentes poblaciones celulares. La fórmula leucocitaria permite conocer cómo se distribuyen y qué cantidad tienes de cada una.
Por eso, dos personas pueden tener prácticamente el mismo número total de leucocitos y, sin embargo, presentar alteraciones diferentes en su fórmula leucocitaria.
Tipos de leucocitos y qué hace cada uno
Los principales tipos de leucocitos son los neutrófilos, linfocitos, monocitos, eosinófilos y basófilos. La SEHH recoge para adultos los siguientes valores orientativos:
| Tipo de leucocito | Porcentaje orientativo | Recuento absoluto orientativo |
| Neutrófilos | 40-75 % | 2-7,5 × 10⁹/L |
| Linfocitos | 20-50 % | 1,5-4 × 10⁹/L |
| Monocitos | 2-10 % | 0,2-0,8 × 10⁹/L |
| Eosinófilos | 1-6 % | 0,04-0,4 × 10⁹/L |
| Basófilos | <1 % | 0,01-0,1 × 10⁹/L |
Neutrófilos
Los neutrófilos son uno de los principales tipos de glóbulos blancos y desempeñan un papel fundamental en la defensa frente a determinadas infecciones, especialmente las de origen bacteriano.
Cuando te dan los resultados de un análisis de sangre y aparecen bajos, no debes fijarte únicamente en el porcentaje. Es especialmente importante conocer el recuento absoluto de neutrófilos (RAN), ya que permite valorar mejor el grado de neutropenia.
De forma general, se habla de neutropenia cuando el recuento absoluto de neutrófilos es inferior a 1,5 × 10⁹/L. Cuanto menor es la cifra, mayor puede ser el riesgo de infección.
Linfocitos
Los linfocitos también son fundamentales para tu sistema inmunitario. Dentro de este grupo se encuentran diferentes poblaciones, como los linfocitos B y T, que intervienen en distintos mecanismos de defensa.
La proporción de linfocitos puede variar bastante con la edad. Por eso, si estás revisando la analítica de un niño, no debes comparar automáticamente sus porcentajes con los de un adulto.
Monocitos
Los monocitos participan en diferentes mecanismos de defensa y ayudan a eliminar microorganismos y restos celulares. Cuando pasan de la sangre a los tejidos pueden transformarse en macrófagos, células que desempeñan un papel importante en la respuesta inmunitaria.
Eosinófilos
Los eosinófilos están relacionados, entre otras funciones, con determinadas respuestas frente a parásitos y con los procesos alérgicos. Por eso, si tienes una alergia, es posible que los eosinófilos aparezcan elevados. Sin embargo, un resultado elevado no significa por sí solo que tengas una alergia o una parasitosis: hay otras posibles causas y es necesario interpretar el resultado en su contexto.
Basófilos
Los basófilos son los leucocitos menos numerosos de los principales tipos de glóbulos blancos. Participan en algunas respuestas inflamatorias y alérgicas y liberan sustancias como la histamina. Aunque sean poco abundantes, su presencia forma parte de la fórmula leucocitaria y puede aportar información cuando se estudia una alteración de los leucocitos.
¿Qué significa tener los leucocitos altos?
Cuando tienes un número de leucocitos por encima del intervalo de referencia se habla de leucocitosis. Que los leucocitos estén altos no significa automáticamente que tengas una enfermedad. De hecho, puede ocurrir de forma temporal por diferentes motivos, entre ellos infecciones, procesos inflamatorios o determinadas situaciones clínicas. También pueden influir algunos tratamientos y medicamentos.
Por eso, si en tu analítica aparecen los leucocitos elevados, lo más importante es saber cuánto han aumentado, qué tipo de leucocito está elevado y qué otros resultados aparecen en el hemograma.
Tabla de leucocitos altos: causas y síntomas
| Posible causa | ¿Qué puedes notar? |
| Infección | Fiebre, malestar, dolor, tos, secreciones… |
| Inflamación | Dolor, inflamación, cansancio… |
| Alergia | Picor, estornudos, congestión, erupciones o síntomas respiratorios |
| Estrés físico | Depende de la situación que haya provocado ese estrés. |
| Medicamentos | Depende del medicamento y de tu situación clínica. |
| Enfermedades hematológicas | Cansancio, infecciones o hematomas. |
¿Cuándo debe preocuparte?
Si tienes los leucocitos altos en una analítica, puede tratarse de una alteración puntual relacionada con una infección o con otra circunstancia pasajera. Sin embargo, es recomendable consultar con un profesional sanitario si el aumento es importante, persiste en análisis posteriores o aparece acompañado de síntomas que no tienen una explicación clara.
Presta especial atención si tienes fiebre persistente, pérdida de peso no intencionada, infecciones frecuentes, sangrados o hematomas sin causa aparente, cansancio intenso u otros síntomas que te preocupen.
¿Qué significa tener los leucocitos bajos?
Cuando tienes menos leucocitos de los que establece el intervalo de referencia se habla de leucopenia. Al igual que sucede con los leucocitos altos, tenerlos bajos no significa por sí solo que exista una enfermedad concreta. Hay diferentes causas posibles. En este caso también es especialmente importante saber qué tipo de leucocito está disminuido. Si el descenso afecta a los neutrófilos, hablamos de neutropenia.
Tabla de leucocitos bajos o neutropenia: causas y síntomas
| Posible causa | ¿Qué puedes notar? |
| Algunas infecciones | Fiebre, cansancio, malestar… |
| Medicamentos | Depende del medicamento y del tratamiento. |
| Quimioterapia | Mayor riesgo de infección. |
| Alteraciones de la médula ósea | Anemia, infecciones, hematomas u otros síntomas. |
| Enfermedades autoinmunes | Dependen de la enfermedad de base. |
¿Cuándo acudir al médico?
Si tienes los leucocitos bajos, la situación merece especial atención cuando existe neutropenia, y todavía más si aparece fiebre.
La SEHH y la SEIMC disponen de un documento consensuado sobre el manejo de la neutropenia febril en pacientes con enfermedades hematológicas. Este documento destaca que la neutropenia febril es una complicación relevante en pacientes hematológicos que reciben determinados tratamientos y requiere una valoración adecuada y rápida.
Por eso, si tienes una neutropenia y desarrollas fiebre, consulta con un profesional sanitario para que valore tu situación. El grado de riesgo depende, entre otros factores, de la intensidad y duración de la neutropenia y del estado general de cada persona.
¿Qué medicamentos pueden alterar el recuento de leucocitos?
Algunos medicamentos pueden modificar el número de leucocitos o de determinadas poblaciones de glóbulos blancos.
Existen algunos medicamentos que pueden disminuir el número de leucocitos en una analítica. Te señalamos los principales.
- Inmunosupresores.
- Terapias contra el cáncer y quimioterapia.
- Antibióticos.
- Antipsicóticos.
- Antitiroideos.
- Antiepilépticos.
Del mismo modo, otros medicamentos pueden subir el número de glóbulos blancos.
- Corticosteroides.
- Litio.
- Agonistas beta y epinefrina.
- Fármacos inyectables como el filgrastim (Neupogen) o pegfilgrastim (Neulasta).
Ahora bien, es importante que no dejes de tomar un medicamento por tu cuenta porque aparezcan los leucocitos altos o bajos en una analítica. Si existe la posibilidad de que un tratamiento esté provocando la alteración, será el profesional sanitario quien decida qué hacer.
¿Qué es y cómo se interpretan los resultados de un hemograma?
El hemograma es una de las pruebas analíticas más habituales. Si te lo han solicitado, probablemente hayas visto que incluye numerosos valores y abreviaturas que pueden resultar difíciles de interpretar. El hemograma permite conocer diversa información.
- Leucocitos. El número total de glóbulos blancos.
- Fórmula leucocitaria. La distribución de neutrófilos, linfocitos, monocitos, eosinófilos y basófilos.
- Hematíes o glóbulos rojos. Las células encargadas, entre otras funciones, del transporte de oxígeno.
- Hemoglobina. Una proteína fundamental de los glóbulos rojos.
- Plaquetas. Células que participan en la coagulación.
Cuando revises tu analítica, no te quedes únicamente con las cifras que aparecen marcadas en rojo. Un resultado fuera del intervalo de referencia no equivale automáticamente a una enfermedad.
Lo recomendable es interpretar los datos teniendo en cuenta el intervalo de referencia de tu laboratorio, tu edad, tus síntomas y antecedentes, los medicamentos que tomas, los resultados de analíticas anteriores y si la alteración afecta al número total de leucocitos o a una población concreta.
La mejor opción es siempre contar con acceso a atención médica especializada. Si estás interesado en tener un seguro de salud, puedes informarte sobre nuestro seguro de salud de asistencia sanitaria, sus coberturas y los servicios que se incluyen.
Preguntas frecuentes sobre los valores de leucocitos
¿Los valores son diferentes entre hombres y mujeres?
En el recuento total de leucocitos, las referencias generales utilizadas por la SEHH no establecen una diferencia relevante entre hombres y mujeres. Esto no significa que el sexo no pueda influir en otros parámetros de una analítica.
¿El embarazo puede modificar los valores de leucocitos?
Sí. Durante el embarazo pueden producirse cambios fisiológicos en diferentes parámetros de la sangre, incluidos los leucocitos. Por este motivo, si estás embarazada, no deberías interpretar tu resultado utilizando automáticamente los valores de referencia de una persona que no lo está.