¿El seguro del coche cubre las modificaciones y accesorios?


Coche modificado con el capó abierto mostrando el motor.

¿Te planteas hacer reformas en tu vehículo? Posiblemente sabrás que un coche modificado conlleva ciertas particularidades en la póliza de seguro, siempre en función de los cambios que se apliquen al automóvil, su valor y, sobre todo, el riesgo de robo o siniestro que impliquen esas transformaciones en la estética, la estructura, la potencia o la velocidad del vehículo.

Te contamos cómo gestionar estas cuestiones para garantizar la protección de tu vehículo independientemente de las modificaciones que incluya.

¿Qué se considera una modificación en el coche?

A efectos de legalidad y seguros, una modificación en el coche es cualquier cambio que se aplique al vehículo y requiera de homologación por parte de las autoridades pertinentes. Principalmente, esto abarca cualquier reforma en la configuración de fábrica del coche que incluya elementos no homologados por el fabricante, tanto a nivel estético como estructural o funcional.

Diferencia entre accesorios, modificaciones y reformas de importancia

La diferencia entre accesorios, modificaciones y reformas de importancia en un vehículo es esencial porque determina la obligatoriedad de homologación o la necesidad de comunicar el cambio a la aseguradora. Los accesorios son elementos que se añaden al coche sin modificar sus características técnicas, como las barras portaequipajes -si no son fijas-, las fundas de asientos o un dispositivo multimedia.

Sin embargo, las modificaciones incluyen esos cambios que, aunque no afectan a la seguridad o la estructura del vehículo, implican diferencias en el aspecto y equipamiento -llantas o iluminación, que mantengan las características de fábrica y cumplan equivalencias, por ejemplo-, mientras que las reformas de importancia afectan a cuestiones técnicas clave del coche, como el motor, el sistema de frenos, la suspensión o sus dimensiones, y siempre necesitan homologación.

Modificaciones más habituales en los coches

Para entender en qué consisten las modificaciones en los coches es importante que conozcas cuáles son los cambios más habituales divididos por categoría. Esto es esencial, porque también nos ayuda a comprender por qué debemos cerciorarnos de su validez y comunicarlas al seguro para incorporarlas a la póliza cuando corresponda.

Modificaciones estéticas

Las modificaciones estéticas en vehículos son las más comunes. Aquí se incluyen reformas como el vinilado o la pintura de la carrocería, la sustitución de las llantas de serie o la modificación de los sistemas de iluminación. Siempre y cuando cumplan la normativa vigente y estén homologadas podrán incluirse en la cobertura del seguro, si bien es necesario declararlas porque pueden suponer un incremento en el valor del coche.

Modificaciones orientadas a la seguridad

Si decides instalar en tu coche elementos de seguridad como cámaras de aparcamiento, sensores de proximidad, sistemas de aviso de cambio de carril o dashcams, hablamos de modificaciones que no alteran la mecánica del vehículo, aunque pueden influir en la valoración del riesgo de accidente, por lo que conviene declarar las reformas.

Modificaciones que incrementan el valor del coche

En este ámbito entran todos aquellos elementos que no alteran el comportamiento del coche, pero sí aumentan su valor. Hablamos de equipos de sonido de alta gama, sistemas de navegación de mayor calidad, nuevas pantallas o tapicerías de lujo, que junto al valor también incrementan las posibilidades de riesgo, por eso deben declararse.

Modificaciones estructurales

Hay reformas del coche que no tienen relación directa con la seguridad, pero sí inciden en ella, y son los cambios estructurales. En este grupo se incluyen la alteración de las modificaciones del chasis o la modificación de de su altura rebajando la suspensión. En este caso la comunicación de los cambios y la homologación de los elementos son absolutamente obligatorias.

Modificaciones en el rendimiento del vehículo

Por último, también son habituales las modificaciones del coche enfocadas en la potencia o la respuesta del motor, como pueden ser la modificación del sistema de frenos o la reprogramación de la centralita. Son los cambios que más impacto tienen sobre el riesgo de siniestralidad, por lo que, una vez más, deben garantizar su legalidad y declararse a la aseguradora.

¿Hay que avisar al seguro si modifico el coche?

Si las reformas afectan a las características del vehículo a efectos de seguridad, estructura o potencia, o requieren de homologación, es imprescindible comunicarlo a la aseguradora para evitar posibles inconvenientes en torno a la póliza y sus coberturas.

Es más, estas reformas en torno a la seguridad, estructura o potencia del coche, o que requieren de homologación, no están cubiertas en caso de incumplir las obligaciones legales de orden técnico relativas al estado de seguridad. De hecho, si cualquiera de estas modificaciones es causa de un accidente que infringe las disposiciones legales sobre seguridad, tampoco estará cubierta por el seguro.

¿Qué modificaciones afectan al seguro del coche?

Cualquier reforma relacionada con la estética, el funcionamiento o la estructura del automóvil puede suponer una actualización en la prima de la póliza o en las indemnizaciones contempladas. Por tanto, cuando tenemos un coche modificado es de vital importancia entender cuáles de los cambios realizados pueden afectar de un modo u otro al seguro del vehículo.

Cambios estéticos

Muchos de los cambios que aplicamos a los vehículos forman parte de la práctica conocida como tuning, que entre otros aspectos trata de reformar la estética del automóvil. Un coche modificado debe contemplar en la póliza transformaciones como la pintura, el tubo de escape, las tapicerías de lujo o los equipos de música porque pasa a tener más valor e incrementa el riesgo de robo.

Cambios que afectan a la potencia o estructura

La mecánica es otro de los focos habituales en el tuning y, como no podría ser de otra manera, también tiene peso en el seguro de un vehículo. Cuando se modifican prestaciones como la velocidad o la potencia, que influyen en la seguridad del vehículo aumentando las posibilidades de siniestralidad, las reformas deben quedar reflejadas en la póliza para quedar cubiertas.

¿Cómo asegurar un coche modificado?

Para asegurar un coche modificado es imprescindible que consultes con tu agente de seguros para que te informe sobre qué cambios puedes incluir en la póliza y bajo qué condiciones hacerlo. De hecho, es conveniente que hagas la consulta antes de incorporar cualquier cambio en el vehículo para poder afrontarlo con total garantía.

Documentación necesaria para acreditar el valor

Para acreditar el valor de los accesorios y modificaciones sobre un vehículo, la aseguradora requiere las facturas de compra e instalación, los certificados de homologación en caso de reformas sujetas a esta exigencia y los informes técnicos o de taller que acrediten los cambios. De este modo, la compañía está en disposición de valorar económicamente las novedades, ajustar la póliza y ofrecer la correspondiente indemnización en caso de robo o siniestro.

Consejos para mantener la cobertura y evitar problemas

Dada la importancia de la correcta gestión de una póliza de seguro, especialmente cuando el vehículo beneficiario ha sufrido una serie de cambios, conviene entender las especificaciones de las aseguradoras al respecto. Siguiendo las siguientes recomendaciones podrás adelantarte a posibles rechazos o subidas de precio en el contrato con tu aseguradora:

Comunicar los cambios antes de hacerlos

Es importante comunicar a la aseguradora las modificaciones previstas sobre un vehículo antes de ejecutarlas, ya que ésta pondrá en conocimiento del beneficiario la aceptación o el rechazo de las reformas y, sobre todo, una valoración aproximada del reajuste de la prima. A partir de aquí, el usuario puede considerar con mayor certeza la idoneidad de los cambios.

Guardar facturas y certificaciones

Por supuesto, es imprescindible guardar toda factura o certificación que acompañe a cualquier cambio aplicado en el coche, de modo que se pueda garantizar la legalidad de las reformas y su valor de mercado. Esta documentación será requerida por la aseguradora para reflejar los costes en la póliza y contemplarlos en caso de indemnización.

Revisar la póliza tras cada modificación

Por último, resulta fundamental hacer revisiones periódicas de la póliza habitualmente, pero más todavía cuando se han llevado a cabo modificaciones o actualizaciones en la misma. Es una forma de controlar en todo momento cuáles son las coberturas exactas y qué reformas se han reflejado y, por tanto, optarán a indemnización en caso de necesitarla.

El papel de Occident en la protección de tu vehículo

Occident ofrece una amplia gama de coberturas en torno al seguro de coche, lo que supone una mayor flexibilidad a la hora de escoger la protección necesaria para tu vehículo. De este modo, encontrarás desde los servicios totalmente básicos habituales en este tipo de pólizas, hasta las especificaciones más concretas para adaptar la asistencia a tus necesidades y las particularidades de tu automóvil.