Moquillo en perros: una enfermedad prevenible y tratable

¿Te ha gustado este artículo?
Puntuación: 0 basado en 0 valoraciones

Los lazos que compartimos con nuestros peludos amigos son indelebles, pero también debemos ser conscientes de las responsabilidades que conlleva cuidar de ellos. Entre esas responsabilidades se encuentra la protección de nuestras mascotas contra enfermedades que pueden afectar su bienestar y calidad de vida. Una de esas enfermedades es el moquillo en perros, una afección viral que puede ser devastadora si no se maneja adecuadamente. En este artículo, explicaremos en detalle qué es el moquillo en perros, cómo identificarlo, las opciones de tratamiento y, lo que es aún más relevante, cómo prevenirlo.

¿Qué es el moquillo en perros?

El moquillo en perros, científicamente conocido como el virus del moquillo canino (CDV), es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a los perros. Este virus pertenece a la familia Paramyxoviridae y puede transmitirse a través de la inhalación de partículas infectadas, el contacto directo con fluidos corporales o incluso por medio de objetos contaminados. La facilidad con la que se propaga este virus hace que los perros que no han sido vacunados estén en riesgo constante de contraerlo.

Síntomas reveladores del moquillo

El moquillo en perros puede manifestarse a través de una variedad de síntomas, que varían en gravedad:

  • Fiebre, que puede ser uno de los primeros indicios de la infección.
  • Secreción nasal persistente y descarga ocular, a menudo acompañadas de mucosidad espesa.
  • Tos seca y constante, que puede evolucionar hacia una tos más severa.
  • Letargo y falta de energía, donde tu perro puede parecer más cansado y desinteresado en sus actividades habituales.
  • Falta de apetito, con el perro mostrando poco interés en la comida.
  • Conjuntivitis, enrojecimiento e hinchazón en los ojos, a menudo con lagrimeo excesivo.
  • Problemas gastrointestinales, que pueden incluir vómitos y diarrea.
  • Dificultades respiratorias, como respiración rápida o dificultad para respirar.
  • Síntomas neurológicos, que van desde tics musculares y debilidad hasta convulsiones y parálisis.

Tratamiento del moquillo en perros

Aunque el moquillo en perros puede ser devastador, no todo está perdido si se toman las medidas adecuadas. El tratamiento se basa en el alivio de los síntomas y el refuerzo del sistema inmunológico del perro para que pueda combatir la enfermedad. Los antibióticos pueden ser necesarios para prevenir infecciones secundarias, mientras que los anticonvulsivos y otros medicamentos pueden ser recetados para controlar los síntomas neurológicos.

Sin embargo, la prevención es la clave para evitar que los perros contraigan esta enfermedad. Las vacunas son la defensa más efectiva contra el moquillo. Los cachorros deben ser vacunados en una serie de dosis, comenzando a las 6-8 semanas de edad, con refuerzos regulares a lo largo de su vida.

Prevención del moquillo en perros: protege a tu mascota

La antigua frase “es mejor prevenir que lamentar” nunca ha sido más relevante que cuando se trata del moquillo en perros. La vacunación es la piedra angular de la prevención. Asegúrate de trabajar en colaboración con tu veterinario para establecer un plan de vacunación adecuado y mantenerlo al día.

Aquí es donde tener un seguro de mascotas como el ofrecido por Occident puede marcar la diferencia. Contar con este seguro puede proporcionar tranquilidad financiera y garantizar que tu peludo amigo reciba la atención médica necesaria en caso de enfermedad. Así que, como guardianes responsables de nuestras queridas mascotas, recordemos que protegerlos es un acto de amor incondicional.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

once − 8 =