Viajar es una experiencia enriquecedora e ilusionante, por eso planeamos con tanto cuidado cada detalle de la ruta. Sin embargo, para que todo salga bien no solo es importante tener el pasaporte en vigor o preparar las maletas, sino anticipar cualquier posible contratiempo.
La asistencia médica en el extranjero es ese guardián que actúa en segunda línea, pero que puede convertirse en un salvavidas en caso de tener que utilizarlo. Te contamos lo importante que es para que solo tengas que centrarte en disfrutar ese viaje que tanto esperas.
¿Por qué necesitas una cobertura médica que te permita asistencia en el extranjero?
Todos viajamos confiando en que nada malo nos va a pasar y, en caso de que tengamos que afrontar algún contratiempo médico, nos atenderán bien en el país de destino. Sin embargo, eso depende del lugar en el que estés y de cómo te hayas preparado.
Por un lado, la Tarjeta Sanitaria Europea te brinda atención en cualquier hospital o clínica pública de los países de la Unión Europea, el Espacio Económico Europeo y Suiza. Sin embargo, si el sistema público del país en el que estás aplica un sistema de copago o reembolso, tendrás que hacerte cargo de parte de los costes del servicio. Si te atienden en un centro privado o viajas fuera de la UE, la Tarjeta no cubre los gastos.
Por otro lado, conviene tener en cuenta que las embajadas y consulados no se hacen cargo de costes por accidente, ni pueden asegurar un buen tratamiento. En caso de producirse uno, las autoridades locales se pueden ocupar de los servicios de rescate y protección civil, pero la legislación, el protocolo y los medios pueden variar mucho respecto a los de España.
¿Qué te ofrece una cobertura médica internacional en tu seguro de viaje?
La cobertura de salud internacional de tu seguro de viaje te asegura una atención médica adecuada en el extranjero si la necesitas, sin que tengas que preocuparte por los gastos. Todo depende de la póliza que tengas contratada, pero puede ofrecerte coberturas y servicios como estos:
- Gastos médicos, quirúrgicos, farmacéuticos y de hospitalización.
- Gastos odontológicos de urgencia.
- Transporte sanitario de heridos, enfermos, o repatriación.
- Billete de ida y vuelta para un familiar si tienes que quedarte hospitalizado más de 5 días.
- Gastos de estancia en un hotel si tienes que quedarte unos días después de la hospitalización por prescripción médica.
- Envío urgente de medicamentos.
- Prolongación de estancia en hotel por enfermedad o accidente.
Un caso práctico: el riesgo real de viajar sin la protección adecuada
Para ilustrar bien la importancia de esta cobertura, podemos pensar en un ejemplo. Sandra tiene 29 años y ha gastado los ahorros de todo un año en cumplir uno de sus sueños: viajar a Estados Unidos y conocer la vibrante vida urbana y cosmopolita de algunas de sus ciudades.
Antes de salir, la joven se asegura de viajar fuera de la temporada de huracanes y tornados y, además, ha comprobado en la web del Ministerio de Sanidad que no necesita ninguna vacuna adicional.
Además, Sandra tiene alergia a algunos alimentos y sabe que, fuera de casa, es difícil controlar todos los ingredientes de los platos que consume. Esta es la razón principal por la que ha contratado un seguro de viajes con asistencia médica en el extranjero, así que su compañía aseguradora le ha proporcionado una tarjeta sanitaria personalizada.
Sandra ha preferido prevenir algunas situaciones estresantes durante su viaje, por ejemplo, una posible reacción alérgica. Aunque elige sus alimentos de manera consciente, sabe que puede producirse algún consumo accidental. En Estados Unidos, la atención en los servicios de urgencia y la hospitalización tienen un coste muy alto.
¿Qué hacer si necesitas asistencia médica en el extranjero?
Si necesitas asistencia médica en el extranjero, puedes seguir estos pasos:
- No pienses en lo que te pierdes, sino en lo que ganas. Aunque es un fastidio perderte esa visita al museo o al espectáculo deportivo para el que tienes entradas, la atención médica y el descanso puntual pueden asegurarte seguir bien el resto del viaje. Evita automedicarte, y menos con fármacos de un país que no conoces.
- Contacta con tu aseguradora. Proporciona datos para que puedan identificarte e informarte sobre dónde encontrar los centros de salud u hospitales con los que tienen acuerdo.
- Recibe atención y sigue las recomendaciones. Si la hospitalización o el tratamiento coinciden con la fecha de regreso, es preferible que atrases tu vuelo para poder terminarlo con los fármacos que ya te están suministrando.
- Guarda toda la documentación. Si te hacen pagar las facturas, guárdalas para que tu compañía aseguradora pueda reembolsarte los gastos después.
Una asistencia médica completa y bien gestionada en el extranjero puede suponer una diferencia clara entre quedarse en mera anécdota o convertirse en una situación estresante y desagradable. Considerando el alto coste de los tratamientos en algunos países, el precio de contratación es ínfimo y no merece la pena que te arriesgues.
Además, existen muchas configuraciones distintas para la cobertura de asistencia médica, y tu seguro de viaje puede resultar insuficiente si no se gestiona adecuadamente. En Occident podemos ayudarte a encontrar la mejor solución según tus necesidades y el país al que viajas. ¡Llámanos con antelación para que podamos asesorarte y ofrecerte una cobertura médica personalizada para tu viaje!